Nunca es fácil hablar de Venezuela de manera objetiva, porque lo desconocido es mucho. En términos generales, los datos no son confiables, las anécdotas suelen ser muy contradictorias y las opiniones tienden a ser sumamente sesgadas. Lo más sano es siempre escuchar con mucho escepticismo. Porque hay muchas narrativas en conflicto circulando al mismo tiempo. Y todos los bandos tienden a distorsionar la realidad para promover su agenda. Bueno, no es fácil.

El dólar en Venezuela es la unidad de cuenta por excelencia. Las personas ahorran en dólares, invierten en dólares, gastan en dólares y piensan en dólares. De hecho, cuando pagan en bolívares, la moneda nacional, se hace pensando en dólares. En Venezuela, hay muchas formas de pago operando de manera simultánea. Puedes pagar en bolívares en efectivo. Puedes pagar en dólares en efectivo. Puedes pagar con transferencia bancaria (banco nacional). Puedes pagar con transferencia bancaria (internacional, zelle, Panamá, etc.). Puedes pagar con tarjeta de débito. Y también se puede pagar en cripto. En muchos casos, se implica el sistema mixto. Es decir, se paga en una forma de pago. Y el cambio se puede devolver en otra forma de pago, por ejemplo. 

Ahora bien, hay pluralidad de formas de pago. Pero también hay pluralidad de tasas. En el país, hay control cambiario. Pero, al mismo tiempo, es un país prácticamente dolarizado. O sea, en la práctica, la economía gris es mucho más grande que la oficial. Tenemos un cambio oficial. Lo que comúnmente se llama la tasa del Banco Central. Y tenemos un cambio paralelo. Pero hay varios tipos de cambios paralelos. Y, para colmo de males, estas tasas pueden variar en las distintas páginas privadas que sirven como referencia. La tasa en la frontera con Colombia no es necesariamente la misma que la tasa en Caracas. Y la tasa en Localbitcoins y Binance P2P no es necesariamente la misma que la tasa por transferencia bancaria. 

El “dólar bitcoin” es básicamente el dólar según las plataformas Localbitcoins y Binance P2P. Estos exchanges no están registrados, pero son tolerados. En otras palabras, las autoridades se hacen de la vista gorda. En parte, por su importancia para el mercado paralelo. Muchos comerciantes usan Bitcoin como un puente para la compra-venta de dólares. De esa forma, realizar importaciones. Muchas personas se apoyan en estos mercados para enviar remesas. Y muchas personas en la gig economy también se apoyan en estos mercados para mover el dinero de una forma de pago a otra.

El Banco Central de Venezuela inyecta con frecuencia millones de dólares al mercado cambiario para estabilizar las tasas. En ocasiones, la tasa se dispara y el Banco debe realizar intervenciones de emergencia. En estas coyunturas, el volumen en el mercado P2P aumenta, porque surgen muchas oportunidades para el arbitraje.

¿Por qué un BigMac es tan costoso en Venezuela? Porque la tasa del dólar se mantiene artificialmente baja debido a las intervenciones. Venezuela ha sufrido un gran éxodo en las últimas décadas. Lo que ha golpeado a su mercado laboral. El empresariado tradicional ha dejado de invertir debido a la inestabilidad política. Y el precio del petróleo bajó mucho desde la muerte del Chávez. En consecuencia, la producción nacional se ha desplomado dramáticamente. Sin embargo, sí hay dólares en circulación gracias a las remesas, a las inyecciones gubernamentales y a algunos empresarios que sí han decidido invertir (sector comercio y servicios) en el país. Todo esto crea una situación bastante peculiar. De hecho, la inflación en dólares en Venezuela es mayor que la inflación en los Estados Unidos. Y eso se lo debemos en gran parte a las dinámicas del mercado cambiario y a la baja productividad nacional. 

Debido a distintas maniobras y maromas, la tasa del dólar ha ganado cierta estabilidad relativa durante el último año. Se podría decir que la dolarización del país es la gran responsable. En otras palabras, hacer negocios es mucho más fácil en dólares. Y la población ahora es mucho más ducha en temas cambiarios. Ahora todos los estratos económicos y sociales se manejan en dólares. Las deudas se crean en dólares. Los salarios se fijan en dólares. Y los precios se marcan en dólares.

En Venezuela, muchos bitcoiners han adoptado, sin muchas modificaciones, la narrativa de los bitcoiners de otras partes para hablar de la realidad venezolana. Un copia y pega. De hecho, ya hablan como libertarios estadounidenses y defienden toda la idiosincrasia al pie de la letra. Esto se lo debemos en gran parte a la influencia de las redes sociales. El asunto comienza con la intención del aumentar de seguidores. Luego, se adopta una identidad y se importa el discurso.

Ahora bien, la realidad venezolana y el rol de las criptomonedas en ella es un asunto sumamente complejo. O sea, no se trata de un californiano con ideas libertarias promoviendo una insurrección monetaria. En mi opinión, el caso venezolano es distinto. En Venezuela, Bitcoin y el dólar no son rivales en una lucha política. De hecho, Bitcoin es un instrumento más en la lucha por la sobrevivencia en un país sumergido en una crisis sumamente compleja.  

¿Quiénes son los traders más activos en el mercado P2P? ¿Libertarios buscando construir un nuevo mundo? No. No en la mayoría de los casos. En Localbitcoins y Binance P2P nos encontramos con comerciantes chinos, con comerciantes árabes, con remeseros, con arbitreros y con gig economy haciendo cambios de conveniencia. ¿El volumen de transacciones es alto? Sí. Este es un mercado dominado por los cambistas del mercado cambiario.

Sé perfectamente que muchos de los nuevos libertarios en Venezuela no van a estar muy contentos con esta óptica mía. Seguramente, prefieren que repita como un loro el discurso que se nos enseña en Twitter. Eso es válido. Pero esto no es un reportaje. Este es un artículo de opinión. Trato de ser lo más objetivo posible. Sin embargo, obvio que hay mucha subjetividad en lo dicho. Yo escribo lo que veo. El lector hace bien en considerar lo escrito como el punto de vista del autor y nada más. 

En fin, la electricidad (casi gratis), la gig economy, la emigración y el mercado cambiario paralelo se han combinado para impulsar una vibrante comunidad bitcoiner en Venezuela. Bitcoin es más utilidad que política en este país suramericano.

Si las decisiones de la Reserva Federal de los Estados Unidos tienen un efecto en el precio de Bitcoin a nivel internacional, las decisiones del Banco Central de Venezuela ejercen una gran influencia en el volumen de actividad del mercado P2P Bitcoin dentro del país. La volatilidad, generada con esas inyecciones de dólares, crea oportunidades de arbitraje para muchos bitcoiners (“lechugueros”) que se ganan el pan en el mercado cambiario. Este es nuestro increíble universo. No todo es lo que parece. Y no todo lo que se dice es verdad.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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Tomado del sitio Cointelegraph