El optimismo puede llegar a ser bastante peligroso cuando los riesgos no son tomados en cuenta. En este mercado tan volátil, muchos pecan de ilusos por pensar que todo siempre es color de rosas. El inversor ingenuo siempre cree que todo saldrá bien. Y, lamentablemente, no se prepara para los reveses. Ahora bien, el pensamiento ilusorio no garantiza el éxito. La fe no es una estrategia financiera. Debemos protegernos con medidas sensatas para poder ganar a largo plazo. ¿Cómo nos protegemos de la volatilidad de Bitcoin

La volatilidad es riesgo. Eso significa que los vaivenes del precio de Bitcoin implican inseguridad. Lo que contradice el discurso de muchos que presentan a Bitcoin como un “refugio de seguro”. No es cierto. La idea de Bitcoin como refugio seguro, por el momento, es una aspiración. Es más sentimiento que realidad. El enamorado de Bitcon no le gusta admitir sus defectos. El enamorado, normalmente, pierde toda objetividad e idealiza el objetivo de su adoración. Este fenómeno es muy común en este espacio. Bitcoin como fantasía en medio de una revolución libertaria. 

¿“Refugio seguro”? ¿Por qué? En el mundo de las finanzas, la estabilidad es la principal característica de un refugio seguro. Por lo general, esa seguridad tiene como precio un bajo rendimiento. En períodos de pánico, los inversores se refugian en activos estables como el dólar, el euro, los bonos-T, o el oro. Se sacrifica la rentabilidad por la certidumbre. En estos casos, es mejor no ganar dinero que perderlo. En tiempos de optimismo, los inversores suelen asumir más riesgos. Entonces, se olvidan de los “refugios seguros” para invertir en activos más arriesgados como startups, compañías tecnológicas, artículos especulativos, y novedades. 

Toda esta noción de Bitcoin como “refugio seguro” viene de los libertarios. O sea, es más política que finanzas. Los bitcoiners heredaron muchas de sus ideas de los escobajos del oro. Lo que quiere decir que Bitcoin es una especie de mesías para un sistema al borde del colapso. El pesimismo de los escobajos del oro se relaciona al shock de Nixon. Es decir, el fin del patrón oro y la popularidad del dinero fiat. Lo que implica que los escobajos del oro llevan décadas esperando el fin del mundo al estilo de la historia de Noe. En el caso de los escarabajos del oro, el arca de salvación es el retorno al patrón oro. Y, en el caso de los bitcoiners, el arca de salvación es la adopción universal de Bitcoin.

El colapso total de todo el sistema, como lo conocemos, obviamente implica un riesgo sistémico importante. Según esta visión apocalíptica, es sensato pensar que Bitcoin es un refugio seguro. Después de todo, se trata del mesías. Sin embargo, aquí estamos entrando en el mundo de la política e ideología. Para efectos de este artículo, hablaré de Bitcoin como activo de inversión. Y mi audiencia objetivo es el inversor que quiere crecer financieramente. No es el idealista que quiere reformar el sistema monetario mundial.

Para este inversor pragmático, es muy importante entender que Bitcoin no es un “refugio seguro” debido a su volatilidad, a la inmadurez de su mercado, y a su estatus regulatorio (bastante ambiguo e incierto). Claro que esto no es necesariamente malo. De hecho, he ahí la oportunidad. La extraordinaria rentabilidad de Bitcoin está estrechamente vinculada a su “inseguridad”. Por ende, ha beneficiado a los inversores que han asumido un riesgo. ¿Criptomonedas? ¿Qué es eso? Lo nuevo no siempre es aceptado. Lo que significa que la innovación siempre es un riesgo. En caso de éxito, los que asumieron ese riesgo en una etapa temprana son los grandes ganadores.

¿Por qué la volatilidad es un riesgo? Pedro Pérez tiene esposa y cuatro hijos. Cuenta con un sueldo y muchos gastos. Pero, de algún modo, ha logrado acumular algo de capital. Digamos que tiene un fondo de emergencia. No es mucho. Pero es algo. Decide colocarlo todo en Bitcoin. Y, a las pocas semanas, el precio se desploma un 50%. Desafortunadamente, surge una emergencia familiar y Pedro debe disponer de esos fondos. En el caso de Pedro, la utopía libertaria de Bitcoin como “refugio seguro” no es un consuelo. Esa pérdida le duele. Porque se trata de unos ahorros que logró acumular con mucho sacrificio. Bueno, perdió más de la mitad en unos días. ¿Refugio seguro? 

Lo primero es invertir sin falsas expectativas. Bitcoin sube mucho, pero también baja mucho. Es una montaña rusa. Cuidado con el monto que colocas. ¿Cuáles son tus ingresos? ¿Cuáles son tus gastos y responsabilidades? ¿Cuál sería un monto prudente? Lo segundo es invertir a largo plazo. Bitcoin es muy volátil en el corto plazo, pero en el largo plazo la tendencia es alcista. Lo que implica que lo mejor es comprar y esperar varios años antes de preocuparse por la inversión. 

Lo tercero es saber cuándo cobrar. Eso no es fácil. No obstante, lo peor es comprar caro en un periodo de euforia. Si compramos cerca de un máximo, sufrimos más con la volatilidad. Por otro lado, si compramos a precios más bajos, la volatilidad no es tan dolorosa. Por ejemplo, las personas que compraron en USD 5.000 no estarán con el corazón en la boca, si Bitcoin baja de 60,000 a 55,000 dólares. No podemos decir lo mismo de las personas que compraron en USD 64,000. Como norma general, lo recomendable es comprar en un periodo de pesimismo. Por lo general, durante un ciclo bajista o un gran colapso. 

Otra solución es comprar permanentemente. O sea, ir con el promedio. La estrategia Dollar-Cost Averaging. Si compramos en intervalos fijos un monto establecido, indiferentemente del precio, nuestra inversión sigue el promedio. De este modo, se evitan los mínimos y los máximos. En otras palabras, la estrategia Dollar-Cost Averaging (véase en detalle) reduce significativamente la volatilidad de nuestra inversión. 

Obviamente que no es fácil evitar las tentaciones de un mercado volátil. El principal culpable en estos casos es el mosquito de la codicia. Muchas personas compran caro, porque piensan que Bitcoin subirá para siempre y no quieren perder la oportunidad. Entonces, para no perder una oportunidad, ponen en riesgo su dinero. En lo personal, pienso que es mejor perder una oportunidad que perder dinero. La paciencia suele ser el principal aliado del inversor exitoso. Es muy importante tener la cabeza fría y no volverse loco con nuestras inversiones. Bitcoin es un activo que exige muchísima prudencia. Lo sensato es tomar medidas al respecto. Sin lugar a dudas, es fundamental diseñar una estrategia para convivir con la volatilidad.

Tomado del sitio Cointelegraph