Han pasado exactamente 13 años desde que el informático Hal Finney se convirtió en el destinatario de la primera transacción en la cadena de bloques de Bitcoin por parte de su creador, Satoshi Nakamoto.

El 12 de enero de 2009, cuando el libro blanco de Bitcoin (BTC) tenía apenas tres meses de vida, Satoshi envió a Finney 10 BTC, que en aquel momento no valían casi nada, pero que hoy en día suponen unos USD 440,000. El movimiento, probablemente una prueba para determinar la viabilidad de la cadena de bloques, fue el primero de una serie de cientos de millones de transacciones en Bitcoin entre millones de personas de todo el mundo.

«Cuando Satoshi anunció el primer lanzamiento del software, lo cogí enseguida», dijo Finney en una publicación del 2013 en Bitcointalk.org. «Creo que fui la primera persona, además de Satoshi, en ejecutar bitcoin. Miné el bloque 70 y pico, y fui el receptor de la primera transacción de bitcoin, cuando Satoshi me envió diez monedas como prueba. Mantuve una conversación por correo electrónico con Satoshi durante los días siguientes, principalmente yo informando de los fallos y él arreglándolos».

Finney fue una de las primeras personas en responder al mensaje de Satoshi en la lista de correo de los cypherpunks, y muchos en el espacio todavía creen que fue uno de los pseudónimos detrás de la creación de Bitcoin. Lamentablemente, el legendario pionero de las criptomonedas falleció de esclerosis lateral amiotrófica (ELA, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig) en 2014. Hoy habría cumplido 65 años.

Cuando se envió el primer BTC, ni siquiera había un valor en efectivo asociado al criptoactivo, cuya blockchain ha acumulado más de 701 millones de transacciones hasta el 8 de enero. Uno de los primeros casos de uso más famosos –el intercambio de 10,000 BTC por dos pizzas en 2010– ayudó a allanar el camino para que el criptoactivo acabara siendo aceptado en muchos bares, restaurantes e incluso como moneda de curso legal en todo el país de El Salvador.

Hace trece años, Bitcoin y las criptomonedas eran muy experimentales, no estaban probadas y eran muy desconocidas. Hoy, los reguladores de todo el mundo discuten cómo manejar la integración de las monedas digitales de los bancos centrales, las stablecoins y los activos digitales en sus sistemas financieros.

En 2035, dentro de trece años, es probable que la blockchain de BTC siga teniendo muchos bloques que minar. Algunos expertos predicen que el precio del criptoactivo alcanzará los USD 100,000 en 2022, con el potencial de crecer aún más en los próximos años.

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Tomado del sitio Cointelegraph