Ezio Rojas, quien se desempeña como Social Media Manager de Parity Technologies, ha compartido con el equipo de Cointelegraph en Español el siguiente artículo hablando sobre la Interoperabilidad y su importancia en el mundo del nuevo sistema web interconectado. 

Este artículo es referencia también del tema principal que abordó Rojas el pasado de 17 de junio en la primera edición del Congreso Internacional Web 3.0 Congress en España, donde se tocaron los temas en tendencia sobre la temática de Blockchain, Smart Contracts y NFTs con un enfoque empresarial con el objetivo de dar conocer a los empresarios y directivos estas nuevas tecnologías y sus posibilidades, además de hacer entender cómo es posible aplicarlas a sus negocios tanto a nivel nacional como internacional.

Conociendo la interoperabilidad

Interoperabilidad, se le define de manera formal como “la capacidad de dos o más sistemas o componentes para intercambiar información y utilizar la información intercambiada», ello según lo expresado por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos en el “IEEE Standard Computer Dictionary: A Compilation of IEEE Standard Computer Glossaries”.

Dentro de esta definición tan sencilla, se esconde un verdadero reto que la ciencia ha ido superando paso a paso. Desde el primer mensaje enviado entre universidades americanas en el año 1969 a través de la Arpanet, hemos podido ver como el intercambio de información entre varios sistemas ha evolucionado gracias al Internet.

Lo que antes parecían fábulas e inventos sacados de las literaturas de Julio Verne, hoy en día son parte del pan (o del byte) de cada día. Correos electrónicos, Redes Sociales, Telefonía móvil, Videoconferencias o Computación en la nube son tan solo muestras de cómo la tecnología nos ha llevado a tener la capacidad para intercambiar información entre nuestros sistemas a una velocidad pasmosa.

Sin embargo, a pesar de los increíbles avances que hemos podido observar en nuestra sociedad moderna, adolecemos ahora de percances que anteriormente eran inimaginables, pero que se plantan como una piedra de tropiezo para el avance moderno que soñamos. Justamente, uno de estos pormenores es la centralización.

Escándalos como el sucedido con Cambridge Analytics y Facebook, donde millones de datos de personas fueron utilizados en “pro” de la democracia o el escándalo de Pegasus, que ha destapado el riguroso espionaje y la extrema vigilancia a la que han sido sometidos cientos de periodistas, activistas sociales y políticos, nos recuerdan que, a pesar de los avances tecnológicos, el poder sigue estando congregado en las manos de unos pocos.

Sin embargo, desde la sociedad no nos hemos quedado de brazos cruzados y la lucha se ha llevado a cabo. Demandas han llovido en contra de las grandes Big Tech y los usuarios ya han ido normalizando la importancia de proteger sus datos y su privacidad en contra de los ojos entrometidos de los más grandes.

Interoperabilidad en la Blockchain

Por otro lado, Bitcoin, anunciado al público en plena crisis bancaria del 2008, nos abrió una puerta hacia la descentralización del poder financiero, aunque también tecnológico. Dando un uso único a la tecnología Blockchain y demostrar, por primera vez, que podía ser la gran herramienta para lograr la unicidad y escasez digital.

No obstante, a pesar de la descentralización que nos ha traído la Blockchain, todavía se presentan grandes retos para su usabilidad en diversos sectores. Más allá de los problemas de adopción propios que trae una nueva tecnología, lo cierto es que también ha habido retos generados por esta, y justamente uno de ellos ha sido la interoperabilidad.

La interoperabilidad es una característica fácilmente conseguida en sistemas concentrados en donde el intercambio de datos pasa por las manos de un tercero centralizado que “asegura” la información para sus usuarios, el reto de interoperar sistemas descentralizados se encuentra en que justamente, no contamos con ese tercero.

Hasta no hace muchos años, esta falta de interoperabilidad entre los distintos sistemas descentralizados no se había hecho sentir, puesto que la industria en pleno no iba más allá de Bitcoin y Ethereum. Sin embargo, ahora la realidad es otra y puede verse en pleno 2022 cómo el aumento de la visibilidad y de los casos de uso han generado que una gran cantidad de nuevas propuestas se presenten en el escenario.

Pero, entre estas nuevas propuestas se plantea un gran problema: La imposibilidad de comunicarse entre estos sistemas descentralizados.

Para resolver esto, desde los equipos de desarrolladores y usuarios se han ido planteando propuestas. En su momento surgió la propuesta de los Atomic Swaps, una idea revolucionaria que estuvo durante mucho tiempo en las discusiones de Litecoin y que emocionaba con la posibilidad de realizar swaps descentralizados entre Bitcoin y Monero.

Sin embargo, las aplicaciones de los swaps terminaron realmente explotando con el surgimiento de los exchanges descentralizados y posteriormente, con los bridges o puentes, destinados a conectar diferentes blockchains a través de una UX que fuera sencilla de entender y usar para cualquier tipo de usuario.

Lamentablemente, a lo largo de los años se ha podido detallar que la arquitectura de los puentes más populares no han resultado ser descentralizados, ni seguros y en muchos casos tampoco han terminando siendo sencillos para los usuarios.

Basta ver lo que ha sucedido con el puente entre la red Ronin y Ethereum del popular cripto-juego Axie Infinity, donde un hacker se logró embolsar más de 650 millones al vulnerar el Smart Contract del bridge en donde se estaba almacenando una gran cantidad de ETH y USDC.

Y así como el caso de Ronin hemos visto romperse a Wormhole, Qubit, Meter.io, Poly Network y otro grupo de puentes que han sido objetivo de los piratas de Internet para apoderarse de millones de dólares que se encuentran, en muchos casos, protegidos de una manera muy débil.

La propuesta de Polkadot

Ante la evidente necesidad de un sistema funcional que sea tanto seguro como sencillo de usar, la visión de Polkadot se ha centrado en lograr construir una solución que ayude a alcanzar la tan esperada interoperabilidad.

Pensar en la posibilidad de interconectar distintos sistemas descentralizados, con algoritmos de consenso diferentes, protocolos de comunicación diferentes y arquitecturas extrañas entre sí, es algo verdaderamente complejo que hasta no hace mucho colocaba la idea de la “multi-chain” como un mero sueño dentro de la industria Blockchain.

Para alcanzar la construcción de una multi-chain heterogénea e interoperable, que pueda ser llevada a cabo en un plano real, Polkadot presenta un arquitectura donde una Relay Chain actúa como la cadena principal, además de que está compuesta por un número de transacciones que se limitan a formas de interactuar con la gobernanza, subastas de parachain, y la participación en NPoS.

A su vez, esta Relay Chain puede soportar un número de puertos de ejecución, que se entienden como los núcleos de un procesador de un ordenador. Estos puertos, a su vez, tienen la capacidad para ejecutar un proceso a la vez y este es usado por las denominadas “parachains”. Esta parachain funciona como una estructura de datos con aplicaciones específicas que pueden ejecutar de una forma totalmente soberana, lo que implica que pueden desplegar su tecnología de la forma en que mejor les parezca.

Junto a la conexión a la Relay Chain, las parachains tienen la posibilidad de utilizar el formato de XCM (cross-consensus message), un sistema que les permite a las parachains la comunicación y transmisión de activos, datos e información entre ellas de una forma descentralizada.

Gracias a este formato y a la arquitectura de Polkadot, en el ecosistema se pueden desplegar puentes que se conecten entre la Relay Chain y las parachains, lo que permite que centenas de blockchains soberanas puedan intercambiar información de manera segura y sin necesidad de confiar en un ente centralizado.

De un sueño a una realidad

Con todo este diseño ya funcionando desde el 2021, Polkadot presenta ante el ecosistema la posibilidad de una realidad multi-chain, dejando atrás el sueño y las imposibilidades propias de un ecosistema, para pasar a dar fundamentos y bases sólidas a una realidad Web 3.0 que cada vez es más palpable.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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Tomado del sitio de Cointelegraph