La agónica caída del precio de Bitcoin (BTC) y Ether (ETH) en un 60% y un 66% respectivamente está atrayendo muchas críticas por parte de los detractores de las criptomonedas, y quizás sean merecidas, pero también hay un montón de acciones con rendimientos similares, si acaso no peores.

La fuerte volatilidad observada en los precios de las criptomonedas se debe en parte a la insolvencia de las principales plataformas centralizadas de rendimiento y préstamo, a la quiebra de Three Arrows Capital y a los problemas de liquidez de un puñado de exchanges y pools de minería.

Para las criptodivisas, 2022 definitivamente no ha sido un buen año, e incluso Tesla vendió el 75% de sus tenencias de Bitcoin en el segundo trimestre con pérdidas. La compañía cuasi-trillonaria aún mantiene una posición de USD 218 millones, pero la noticia ciertamente no ayudó a la percepción de los inversores sobre la adopción corporativa de Bitcoin.

Las criptomonedas no son los únicos activos afectados por los bancos centrales que retiran las medidas de estímulo y aumentan los tipos de interés. Un puñado de empresas multimillonarias de todo el mundo también han sufrido, con pérdidas que superan el 85% solo en 2022.

Las empresas hambrientas de liquidez sufrieron fuertes descensos en el precio de sus acciones

A diferencia de las criptomonedas, las empresas, sobre todo las que cotizan en bolsa, dependen de la financiación, tanto si el dinero se utiliza para fusiones y adquisiciones como para las operaciones cotidianas. Por ello, los tipos de interés fijados por los bancos centrales influyen de forma drástica en sectores con un alto nivel de endeudamiento, como la energía, la venta de automóviles y la tecnología.

Saipem (SPM.MI), un proveedor de servicios de ingeniería y exploración de petróleo y gas con sede en Italia para proyectos en alta mar y en tierra firme, vio cómo sus acciones bajaban un 99.4% en 2022. La empresa tuvo graves pérdidas que ascendieron a más de un tercio de su patrimonio en 2021 y necesitó desesperadamente efectivo para mantenerse a flote, pues los costes de capital aumentaron al tiempo que los tipos de interés.

Uniper (UN01.DE), una empresa energética alemana con más de 10,000 empleados, se enfrentó a graves deterioros tras la suspensión de su proyecto de gasoducto Nord Stream 2, lo que obligó a un rescate de 15,000 millones de euros en julio de 2022. Sin embargo, como los precios de la energía siguieron disparándose, Uniper no pudo cumplir sus contratos y fue nacionalizada por el gobierno alemán en septiembre de 2022. El resultado fue una caída del 91.7% en las acciones en lo que va de año, desde una valoración de USD 14,500 millones.

Cazoo Group Ltd (CZOO) tiene actualmente una capitalización de mercado de USD 466 millones, pero el minorista de automóviles estaba valorado en USD 4,550 millones a finales de 2021, una pérdida del 90%. No obstante, la empresa con sede en el Reino Unido prosperó durante las restricciones impuestas durante los encierros por COVID-19 ofreciendo una forma de comerciar y alquilar automóviles en línea. Del mismo modo, el minorista de automóviles estadounidense Carvana (CVNA) sufrió un descenso del 87% en el precio de sus acciones.

Las empresas biotecnológicas I-Mab (IMAB) y Kodiak Sciences (KOD) perdieron el 90% de su valor en 2022. I-Mab, con sede en China, vio cómo sus acciones sufrían una fuerte corrección luego de que su socio AbbVie detuviera el ensayo de un medicamento para el tratamiento del cáncer. Anteriormente, la empresa biotecnológica podía recibir hasta USD 1,740 millones en pagos basados en el éxito. La norteamericana Kodiak Sciences también se enfrentó a un destino similar luego de que su fármaco principal fracasara en el ensayo clínico de fase 3.

El sector tecnológico depende del crecimiento, que nunca se materializó

Los servicios de software fueron otro sector muy afectado por el menor crecimiento y el aumento de los costes de contratación. Por ejemplo, la empresa china Kingsoft Cloud Holdings (KC), proveedora de servicios en la nube, presentó una pérdida neta de USD 533 millones en el primer trimestre de 2022, seguida de un déficit aún mayor en los tres meses siguientes, de USD 803 millones. En consecuencia, sus acciones cotizaron un 87.6% menos en lo que va de año hasta el 22 de septiembre.

Otros ejemplos en el sector tecnológico son Tuya Inc. (TUYA), un proveedor de servicios de inteligencia artificial e Internet de las cosas. Las acciones de la empresa se desplomaron un 83.7% en 2022, a pesar de haber conseguido recaudar USD 915 millones en marzo, ya que los ingresos del segundo trimestre se redujeron un 27% respecto al año anterior. Tuya también acumuló USD 187.5 millones en pérdidas durante los últimos 12 meses.

Un puñado de otras empresas tecnológicas sufrieron correcciones del 80% o más en 2022, como Cardlytics (CDLX), Bandwidth (BAND), Matterport (MTTR) y Zhihu (ZH). Cada uno de esos ejemplos tenía una capitalización de mercado de USD 1,500 millones o más a finales de 2021, por lo que esas pérdidas no deben descartarse.

No hay que maquillar el deslucido rendimiento de Bitcoin, sobre todo teniendo en cuenta que muchos pensaban que su escasez digital sería suficiente para soportar un año turbulento. Aun así, no se puede decir que al mercado de valores le haya ido mucho mejor, ajustándose a la volatilidad histórica y a las ganancias de 2021.

En consecuencia, la volatilidad y las fuertes correcciones no son exclusivas del sector, y los inversores no pueden limitarse a descartar los activos digitales por una caída del 60% o el 70% en 2022.

Los puntos de vista y las opiniones expresadas aquí son únicamente las del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de Cointelegraph.com. Cada inversión y movimiento comercial implica un riesgo, debes realizar tu propia investigación al tomar una decisión.

Las inversiones en criptoactivos no están reguladas. Es posible que no sean apropiados para inversores minoristas y que se pierda el monto total invertido. Los servicios o productos ofrecidos no están dirigidos ni son accesibles a inversores en España.

Tomado del sitio Cointelegraph