La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos publicó una alerta sobre una nueva versión de una estafa relacionada con las criptomonedas. La estafa tiene tres componentes clave, un suplantador, un código QR y un cajero automático de criptomonedas donde las víctimas serán dirigidas a enviar dinero.

Según la FTC, los estafadores se hacen pasar por funcionarios públicos, agentes de la ley o empleados de empresas locales de servicios públicos. Los suplantadores también utilizan aplicaciones de citas y se hacen pasar por posibles parejas románticas o llaman a las víctimas para anunciarles que han ganado un premio.

No importa cómo empiece, siempre acaba con el estafador pidiendo dinero. Si el usuario cae en la trampa, el estafador le dice que retire algo de dinero y vaya a un cajero automático de criptomonedas. Después, le piden que compre criptomonedas a través del cajero. Aquí entra en juego el código QR. Comparten el código QR de la dirección de su billetera con la víctima. De este modo, una vez que la víctima escanea el código, los criptoactivos comprados se transfieren a la cuenta del estafador.

Cristina Miranda, de la División de Educación de los Consumidores y Empresas de la FTC, explicó:

«Esto es lo principal que hay que saber: nadie del gobierno, de las fuerzas del orden, de una empresa de servicios públicos o de un promotor de premios nunca te dirá que les pagues con criptomonedas. Si alguien lo hace, es una estafa, siempre».

Mientras tanto, un informe sobre delitos de criptomonedas muestra que en 2021 se robaron criptomonedas por valor de USD 7,700 millones a víctimas de estafas en todo el mundo. La cifra revela un aumento del 81% en comparación con 2020.

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Tomado del sitio Cointelegraph