En vísperas de la transición de Ethereum a proof-of-stake (PoS), el maximalista de bitcoin (BTC) Michael Saylor ha salido al paso de lo que, según él, es «información errónea y propaganda» sobre el impacto medioambiental de la minería proof-of-work (PoW) de BTC.

El presidente ejecutivo de MicroStrategy, que recientemente dejó de ser CEO, compartió el miércoles un extenso post en su cuenta de Twitter, en el que detallaba siete de sus «pensamientos de alto nivel» sobre la minería de BTC y su impacto en el medio ambiente.

Uno de sus argumentos clave fue contra la noción de que la minería PoW BTC no es eficiente energéticamente.

Por el contrario, Saylor afirma que es el «uso industrial más limpio de la electricidad y está mejorando su eficiencia energética al ritmo más rápido de cualquier industria importante».

Respaldó su argumento con cifras extraídas del Informe Global de Minería de Bitcoin del segundo trimestre del año, publicado en julio por el Consejo de Minería de Bitcoin, un grupo de 45 empresas que dicen representar el 50.5% de la red mundial, señalando:

“Nuestras métricas muestran que el ~59.5% de la energía para la minería de bitcoin proviene de fuentes sostenibles y la eficiencia energética mejoró un 46% interanual.”

El argumento de Saylor llega en un momento en el que la industria de la minería de BTC ha recibido muchas presiones por su supuesto impacto en el medio ambiente, lo que ha llevado incluso a algunos estados de Estados Unidos a tomar medidas para prohibir la minería de criptomonedas.

Saylor afirma que las constantes mejoras de la red y la «incesante mejora de los semiconductores», hacen que la minería sea mucho más eficiente energéticamente que las grandes empresas tecnológicas como Google, Netflix o Facebook.

«Se utilizan aproximadamente USD 4-5,000 millones en electricidad para alimentar y asegurar una red que a día de hoy tiene un valor de USD 420,000 millones», argumenta Saylor:

“Esto hace que bitcoin sea mucho menos intensivo en energía que Google, Netflix o Facebook, y 1-2 órdenes de magnitud menos intensivos en energía que las industrias tradicionales del siglo XX como las aerolíneas, la logística, el comercio minorista, la hostelería y la agricultura.”

Saylor también afirmó que el 99.92% de las emisiones de carbono en el mundo se deben a usos industriales de la energía distintos de la minería de bitcoin.

Al ver las cifras, Saylor no cree que los argumentos ecologistas que condenan la minería PoW sean justos.

Más bien, según opina, es un intento de «centrar la atención negativa en la minería Proof-of-Work» y distraer a las autoridades de la «verdad incómoda de que los criptoactivos Proof-of-Stake generalmente son valores no registrados que se negocian en exchanges no regulados».

En uno de los casos legales más destacados en este momento, Ripple está envuelto en una demanda con la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) por supuestamente realizar una venta de valores no registrada en forma de XRP de Ripple.

Para terminar, Saylor dice que toda la negatividad hacia la minería PoW distrae de sus posibles beneficios para el mundo.

«La minería de bitcoin puede generar una industria limpia, rentable y moderna que lleve una moneda fuerte a lugares remotos del mundo en desarrollo, conectados solo por enlace satelital».

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión

Sigue leyendo:

Las inversiones en criptoactivos no están reguladas. Es posible que no sean apropiados para inversores minoristas y que se pierda el monto total invertido. Los servicios o productos ofrecidos no están dirigidos ni son accesibles a inversores en España.

Tomado del sitio Cointelegraph