Después de varios meses rojos, julio marcó una diferencia. El sentimiento evidentemente experimentó un cambio. En primer lugar, los precios de algunos rubros comenzaron a bajar. A pesar de unos reportes de inflación (EEUU) bastante elevados, el mercado de mercancías sí registró bajas. Debemos recordar que estos reportes publican datos del pasado. El mercado de las mercancías, por otro lado, es más un reflejo de lo actual. Los inversores se fijan más en lo más reciente.  

La Reserva Federal de los Estados Unidos subió las tasas en un 0.75% en julio, cumpliendo las expectativas del mercado. Por lo general, los mercados registran volatilidad antes de una noticia de alto impacto. Durante el evento en sí, normalmente, se produce un rally de alivio. Claro que esto sucede en el caso de que el evento cumpla con las expectativas del mercado. Si una noticia de alto impacto contradice la expectativa, los inversores se sorprenden. Si la sorpresa es negativa, normalmente, se genera una caída. Si la sorpresa es positiva, el rally de alivio se torna más fuerte.

En mi opinión, el mercado está exagerando un poco en su optimismo. En cierto sentido, el mercado vio lo que quiso ver. O sea, las palabras de Powell, director de la Reserva, fueron bastante neutrales. ¿Qué dijo en realidad? Bueno, básicamente, que se haría lo necesario para reducir la inflación. Y esto va a depender de los datos en la medida que vayan llegando. El mercado, automáticamente, comenzó a unir cabos. Se trata de algo así: Si las mercancías están bajando de precio, esto implica que la inflación también bajará. Eso, a su vez, implica que la Reserva, más pronto que tarde, se tornará menos agresiva. Incluso, dejará de subir los tipos pronto. Ahora bien, esa suposición no es necesariamente falsa, irrealista o insensata. De hecho, es bastante plausible. Sin embargo, hay que recordar que, hasta ahora, es una suposición. He ahí el detalle. Muchos están pensando que se trata de un hecho. A eso me refiero con “exageración”. 

Por supuesto que aún es muy temprano para cantar victoria. Todavía tenemos un largo camino por delante. No podemos ser tan ingenuos como para pensar que el camino estará libre de baches. En los próximos meses, muchas cosas pueden pasar. En otras palabras, la inflación puede demostrar ser más resistente. La gasolina, ciertamente, está bajando. Pero la gasolina no es el único rubro que nos debe preocupar. La inflación titular depende bastante de los precios de la energía. Pero la inflación básica también debe bajar. O sea, es muy posible que la Reserva deba subir los tipos más de lo esperado.

¿Inflación o recesión? Powell ha dejado claro que bajar la inflación es su prioridad. En lo personal, interpreto esto de la siguiente manera: el retiro de liquidez va sí o sí. En otras palabras, con recesión o sin recesión. Se espera que la recesión sea suave y corta. Sin embargo, esto aún está por verse.

Cierto, el mercado laboral todavía es relativamente fuerte. Y los ciudadanos aún tienen bastante efectivo en sus balances. Eso podría significar que no tendremos una recesión muy severa. Pero, también, podría significar que bajar la inflación será más difícil. Lo que implica que la Reserva tendrá que ser más agresiva. Si la Reserva frena su marcha para evitar una recesión, la inflación no disminuirá. Y la reputación de la Reserva se verá duramente perjudicada. Si, por otro lado, la Reserva mantiene su curso, pese a una recesión, la inflación, tarde o temprano, disminuirá. Sin embargo, habrá seguramente mucha tensión social y política en consecuencia.

El cambio de sentimiento durante el mes de julio benefició a todos los activos risk-on. En junio, Bitcoin cayó en un canal lateral ($19k-$21.6k) de consolidación por varias semanas. En julio, este canal se logró romper en una primera oportunidad. Pero el entusiasmo no duró mucho tiempo. El segundo intento ha sido más exitoso. De hecho, todavía (momento de la publicación) estamos por encima de ese canal. Lo que es positivo. Desde el punto de vista técnico, hoy estamos un poco mejor que antes. La tendencia sigue siendo bajista. Pero el corto plazo ya no es tan sombrío. Es decir, este ultimo rally es más bonito que el anterior. En primer lugar, estamos por encima de la media móvil de los 20 días ($22.6k) y de la media móvil de los 50 días ($21.3k). Si bien es cierto que aún no hemos podido romper la resistencia de los $24.5k, estamos por encima de las medias móviles rápidas (20 y 50) y del soporte de $21.6k. Lo que es positivo.

Si Bitcoin se logra mantener por encima de la media móvil de los 20 días ($22.6k) en la vela de hoy y en la de mañana, podríamos tener un rebote. Lo que implica que en el vecindario de los $23k tendremos un buen punto de entrada. Ahora bien, si Bitcoin no logra mantenerse por encima del promedio móvil de los 20 días ($22.6k) en los próximos días, el escenario se torna más bajista. 

Cierto que este último rally es más fuerte que el rally anterior. O sea, no es demasiado insensato sentirnos más alcistas. Los indicadores técnicos han mejorado un poco. Sin embargo, dependemos en gran medida de un cambio de sentimiento que es vulnerable a la desilusión. Durante el verano, pueden pasar muchas cosas. Unos datos de inflación más altos de lo esperado le podrían romper el corazón al mercado, por ejemplo. Esto significaría un retorno al pesimismo. O sea, este último cambio de sentimiento es positivo. Pero se basa en una suposición que aún debe conformarse.

¿Fondo o rally de mercado bajista? Muy difícil saberlo a ciencia cierta, porque todavía no hay la suficiente claridad. Se parece a un fondo a primera vista. Pero me temo que el volumen todavía es muy bajo para ser un fondo. Por otro lado, parece muy temprano para ser un fondo. En el 2018, se logró un fondo a los 12 meses del máximo histórico. Y, en el año 2018, el panorama no era tan complejo. Por otro lado, los milagros existen. 

Francamente, pienso que necesitamos un catalizador macroeconómico más fuerte y definitivo para poder declarar el fin del ciclo bajista y el comienzo de la recuperación. Todavía es muy temprano. Estos cambios de sentimiento son positivos, porque es muy duro tener tantos meses en rojo con nada de esperanza. Sin embargo, no hay que declarar victoria a las primeras de cambio. Hay que darle tiempo al tiempo. A veces es mejor esperar. Una vez que tengamos más claridad, se puede volver a invertir con el optimismo de antes. No importa si no llegamos a comprar exactamente al precio más bajo. Es preferible perder una oportunidad que comprar a lo loco con una falsa expectativa.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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Tomado del sitio Cointelegraph