Joe Biden apuesta por Jerome Powell al frente de la FED (de nuevo). El republicano, nominado por Trump, muy probablemente seguirá como jefe de la Reserva Federal de los Estados Unidos con un congreso ahora dominado por los demócratas. Pese a una inflación a niveles históricos, ambos partidos están satisfechos con la labor de Powell. ¿Cómo podemos interpretar esto? ¿Por qué el apoyo bipartidista? 

En Estados Unidos, tenemos a un partido conservador y a uno progresista. Se podría decir que tenemos una derecha y una izquierda. Hay otros partidos. Pero son partidos pequeños sin mucha relevancia. En términos generales, el sistema es bipartidista. Me refiero obviamente al Partido Republicano y al Partido Demócrata. Trump (republicano) fue sustituido por Biden (demócrata). El congreso también cambió de ser uno republicano a ser ahora uno demócrata. Sin embargo, en lo que se refiere a la Reserva Federal, aparentemente, hay consenso. Todos quieren a Powell. Lo que, a su vez, es un apoyo bipartidista a la política monetaria. Es decir, tanto conservadores como progresistas están contentos con la política monetaria actual. 

Claro que también debemos hablar del Partido Libertario. Se podría decir que el Partido Libertario es ultraconservador en lo económico y liberal en lo social. Entonces, en lo económico se parece un poco a los republicanos y en lo social a los demócratas. Uso el adjetivo “ultraconservador” en este caso porque la postura del Partido Libertario en materia económica es realmente extrema. De hecho, es demasiado extrema para la mayoría de los Republicanos, ya bastante conservadores. Los libertarios que no votan por el Partido Libertario normalmente votan por el Partido Republicano. Pero a modo de votar por el menor de los dos males. En el caso de votar por el Partido Demócrata, es posible que se deba a que para ese libertario en particular las libertades sociales son más importantes que el conservadurismo económico. 

El libertarismo en cierto sentido es un movimiento reaccionario (vuelta al pasado). Por decirlo de alguna manera, es una especie de anarco-capitalismo al estilo de Tomas Jefferson. O sea, el enemigo es el Estado. Si bien es cierto que no se aboga la eliminación total del Estado, sí se aboga por mantenerlo en su más mínima expresión. ¿Dónde están los libertarios? En todos partes. Pero principalmente en California (Silicon Valley), Nueva York (Wall Street), en el mercado del oro, y en el espacio cripto. 

En el espacio cripto, tenemos una sobrerrepresentación de libertarios. ¿Por qué? Por los cypherpunks. Muchos libertarios entre los primeros bitcoiners. Por ende, la comunidad creció con ese espíritu libertario. Los libertarios siguen el dogma libertario. Lo que implica la defensa del no intervencionismo estatal en materia económica. En otras palabras, la política monetaria, la FED, y casi todas las medidas de la recuperación son un error. La fijación con la inflación es consecuencia de la creencia en un sistema de moneda dura en el contexto de una política económica ultraconservadora. Dentro del espacio cripto, esa visión es prácticamente omnipresente. Sin embargo, en realidad, se trata de una visión bastante “excéntrica”. En la política estadounidense, sus representantes más visibles serían el político Ron Paul y los simpatizantes del movimiento Tea Party. 

Ahora bien, hablando de Jerome Powell. ¿Cómo calificaría su manejo de la crisis? B-. Sin embargo, muchos le dan una B+ o una A-. No estamos hablando de los libertarios. Para un libertario, Powell merece una C- o una F. Pero ese es en el caso de Powell o cualquiera. Porque aquí estamos entrando a un asunto de dogma. O sea, según la mayoría de los libertarios, la FED es un ente dañino por naturaleza y el dinero fiat es un fraude. Sin embargo, Powell seguirá al frente de la Reserva con apoyo bipartidista. 

La extrema izquierda no está muy contenta con Powell debido a su actitud liberal hacia la regulación. Elizabeth Warren ha dicho que Powell es un “hombre peligroso”. En lo personal, destetó a Warren. Pero debo admitir que Powell, durante la crisis, ha repartido dinero a diestro y siniestro sin muchos controles. Me refiero a la compra de bonos corporativos. Eso benefició principalmente a personas como Elon Musk, Warren Buffett, etc. La recuperación en forma de K se debe en parte a eso y en parte al poco gasto fiscal del Gobierno. Claro que Warren también habla de la regulación de los bancos. Lo que es un tema más complejo. 

¿Cómo se entiende que, con una inflación a niveles históricos, todavía se aplauda el trabajo de Powell? ¿Cuál es la lógica en la mente de los miembros del congreso? En primer lugar, la peor crisis desde la Gran Depresión se superó en tiempo record. Eso es eficacia. No es perfección. Pero exigir perfección en semejante meollo ya sería demasiado. En segundo lugar, la inflación actual se considera un mal necesario, tolerada para reactivar las cadenas de producción y distribución interrumpidas durante lo peor del confinamiento. En tercer lugar, es mejor gallo conocido que gallo por conocer en un momento tan delicado. Poner a un demócrata ahora podría causar tensiones innecesarias. Debemos recordar que la popularidad de Biden no está en su mejor momento. Cambiar a Powell sería un gran riesgo político. No vale la pena. Lo mejor es apoyarlo y ya. 

La liquidez estimula el crecimiento. La deflación causa una crisis. La moneda no puede ser ni muy dura ni muy blanda. Debe ser un reflejo de la producción. Y la intervención se da para equilibrar los desequilibrios. Los ultraconservadores idolatran las monedas duras y la no intervención. O sea, los cuadros deflacionarios prolongados y la inacción gubernamental. Según ellos, estos “dolores” son necesarios para eliminar a los malos actores en una especie de justicia espartana. En el pasado, una crisis de este tipo duraba varios años. Lo que implicaba pobreza, hambre, tensión política, e insurrección social por mucho tiempo. Ejemplo. La Gran Depresión y las numerosas crisis del siglo XIX. 

Es fácil ser un radical cuando uno siempre está en la oposición. Podemos escribir mil cosas en Twitter y siempre estar en lo cierto. Porque la vida desde la banca es sencilla. Criticar y vender utopías en Internet es barato. Es muy diferente ser el responsable de algo. Tener el poder de cambiar las cosas. Me refiero a ser el hombre en la arena luchando con los leones. En lo personal, no quisiera estar en los zapatos de Powell. En fin, Powell es el candidato de Biden para jefe de la FED. Seguro que obtendré su segundo término debido al apoyo bipartidista. ¡Suerte!

Tomado del sitio Cointelegraph